Famatina: una causa por la muerte de una mujer se cerró por prescripción y la familia quedó sin juicio
La investigación por la muerte de una mujer en Famatina, ocurrida en 2017 tras recibir un disparo con el arma reglamentaria de un policía, fue cerrada por prescripción, dejando a la familia sin la posibilidad de acceder a un juicio.
El hecho se remonta al 17 de septiembre de 2017, entre las 13 y las 14 horas, en una vivienda del barrio Niño de Hualco. Según consta en el expediente, el funcionario policial David Emanuel Aguilar habría dejado una pistola FM Hi-Power calibre 9 milímetros cargada en el interior de un ropero, antes de retirarse para cumplir una custodia.
De acuerdo a la reconstrucción judicial, Ivana Soledad Quintero manipuló el arma y se produjo un disparo que impactó en la zona abdominal, con salida en el glúteo izquierdo. La trayectoria de la bala provocó un shock hipovolémico por hemorragia, cuadro que derivó en su fallecimiento.
En un primer momento, la causa fue encuadrada como homicidio culposo, bajo la hipótesis de una presunta negligencia por parte del efectivo policial. La imputación señalaba una posible violación del deber de cuidado, al haber dejado el arma cargada, sin seguro y al alcance de terceros dentro de la vivienda, además de no portarla durante el servicio, como lo establecen las normativas internas.
Sin embargo, el desenlace del caso no estuvo determinado por la discusión sobre esa responsabilidad, sino por los tiempos judiciales. Según explicó la Fiscalía, el delito tiene una pena máxima de cinco años, y tras el llamado a indagatoria dictado el 22 de febrero de 2021, no se registraron nuevos actos procesales durante más de tres años que permitieran interrumpir el plazo de prescripción.
En el expediente también se dejó constancia de demoras en la tramitación, vinculadas a la falta de instructor y a la acumulación de causas sin detenidos pendientes de resolución. Para la Fiscalía, esta falta de movimiento procesal resultó determinante para que el tiempo legal se agotara.
Con este fundamento, se solicitó el sobreseimiento del imputado y la causa fue finalmente cerrada por prescripción en una resolución firmada por el juez subrogante Marcelo Carrizo. La decisión fue notificada a los padres de la víctima, quienes quedaron sin una resolución de fondo sobre la acusación.
Fuentes vinculadas al caso lamentaron el desenlace, señalando que se trata de “otra familia que se queda sin un juicio justo”, en un contexto donde las demoras judiciales vuelven a quedar en el centro del debate.



